La historia de Moi Matí tiene mucho que ver con lo familiar y la comenzó mi papá, Pablo García, en el año 2008.

Antes de tener su propio emprendimiento, trabajó muchos años para primeras marcas como corredor, hasta que -con la experiencia y el saber acumulados y con muchas ganas de progresar- se lanzó a fabricar ropa interior, camisetas y mallas.

El nombre está dedicado a mí, Matías, y sería algo así como “mi Matías”, porque todos los proyectos que se quieren tienen algo de hijos también: se gestan, se paren, crecen.

Con el tiempo, la fabricación se concentró en las camisetas, con diseños exclusivos -que hacen de esa prenda “comodín”, un modelo único-, ropa de dormir y trajes de baño.

Pero siempre orientada al comercio mayorista.

Desde adolescente, yo pasaba por la fábrica para dar una mano en lo que fuera. Así fue creciendo en mí el amor y el interés por lo que hacía mi papá. Ya de adulto  comencé a trabajar formalmente con él.

Y decidí ir por más: desarrollar la venta minorista para que vos puedas llegar a los mejores productos de manera directa.

Ese es hoy nuestro gran desafío. Seguir creciendo, como crecen los hijos.

 

Matías y Pablo García